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ESCAFÓPODOS

Reino: Animalia; Filo: Mollusca;

Clase SCAPHOPODA

Los escafópodos son moluscos con una concha alargada y curva, parecida a un “colmillo” de elefante. Son animales muy tímidos que viven enterrados en el sedimento y por ello suelen pasar desapercibidos a los buceadores. La sección de la concha es más o menos circular y los dos extremos están abiertos. La superficie de la concha puede ser lisa y brillante o tener costillas longitudinales, finas o gruesas (este un carácter importante para la determinación de muchas especies). En el caso de tener fuertes costillas, la sección exterior puede ser poligonal. El orificio anterior de la concha que es el más ancho, permite la salida del pie, y se suele encontrar enterrado, mientras que el extremo posterior que es más estrecho, suele quedar a nivel del sedimento. En este extremo posterior se abre un pequeño sifón, que se abre a la cavidad paleal, con el que el animal intercambia agua con el medio.

Este pequeño grupo de moluscos, con menos de una decena de especies en aguas andaluzas, presenta algunas curiosidades anatómicas, adaptaciones en parte forzadas por su peculiar concha y su hábitat. Por un lado, los escafópodos carecen de branquias y también de cabeza definida (no tienen ojos), aunque sí tienen rádula, la lengua de dientes raspadora característica de los moluscos. Al no tener branquias el intercambio gaseoso lo realiza con la superficie del cuerpo en la cavidad paleal.

BIODIDAC

BIODIDAC

Para alimentarse, los escafópodos poseen unas largas prolongaciones o filamentos a modo de estrechos tentáculos llamados captáculos, que terminan en una pequeña ventosa. El animal extiende sus captáculos en el sedimento desde la abertura anterior y captura pequeños organismos, generalmente foramíniferos.

El pie es grande, musculoso y acabado en punta, y posee un repliegue llamado collar o vaina epipodial, que actúa como ancla. Para enterrarse o moverse en el sedimento, el animal estira el pie y luego expande la vaina epipodial para afirmarse en el sedimento lo que le permite tirar de la concha y avanzar.

Detalle de Antalis vulgaris con el pie extendido mostrando la vaina epipodial y el manto. Villaricos, Almería.

Son animales con sexos separados y fecundación externa. Poseen larvas en el plancton por lo que pueden extenderse y ampliar su distribución. Viven en todo tipo de sedimentos, como en distintos tipos de arena y detrítico (cascajo), y también en fango. La especie más común en Granada es Antalis vulgaris (conocido hasta hace poco tiempo como Dentalium vulgare), que tiene una concha grande, de hasta 40 mm de largo y 5 mm de ancho, con finas costillas que apenas se distinguen a simple vista. Puede encontrarse en arena fina o gruesa y también en cascajo.

CONVERGENCIA ADAPTATIVA

No debemos confundir a los escafópodos (moluscos) con los anélidos poliquetos de la especie Ditrupa arietina, un serpúlido que tiene un tubo muy similar en forma y tamaño, también con dos orificios, y que vive enterrada en los sedimentos. Precisamente es el tener el mismo hábitat, la capa superficial del sedimento, ha hecho a estos dos grupos animales tan distintos a primera vista, los escafópodos y los anélidos poliquetos del género Ditrupa, tener una concha o tubo casi de la misma forma y tamaño.

Ejemplar vivo de Ditrupa arietina separado del sedimento. Se observa el tubo curvado con un estrechamiento anterior, el penacho branquial y el opérculo. Frente a Ribadesella, Asturias, -540 m.

La confusión puede producirse en una observación rápida, pero si nos detenemos en los detalles, veremos que la concha de Ditrupa arietina tiene un estrechamiento final en el extremo anterior (el más ancho). Si tenemos la suerte de ver a este anélido vivo, podremos observar que su posición en el sedimento es inversa a la de los escafópodos, puesto que el extremo anterior queda hacía abajo y la abertura anterior queda a ras con el sedimento, de forma que el penacho branquial, similar al de otros poliquetos sedentarios, queda abierto en el agua para alimentarse y respirar. Por tanto, este poliqueto del sedimento sí tiene branquias y se alimenta filtrando, a diferencia de los escafópodos que carecen de órgano respiratorio y capturan el alimento con sus filamentos dentro del sustrato. El animal de Ditrupa arietina, cuando quiere esconderse dentro de la concha y protegerse de un depredador, tiene además una tapa especial u opérculo. Por último, es curioso comentar que Ditrupa arietina puede vivir en fondos arenoso fangosos desde unos 20 m de profundidad hasta a más de 500. En los fondos donde está presente puede llegar a ser muy abundante con centenares de individuos por metro cuadrado, a diferencia de los escafópodos que son sierre escasos y nunca se encuentra agrupados.

Fondo de arena fangosa a 20 m de profundidad con abundantes individuos vivos de Ditrupa arietina. La mayoría de ellos han retraído el penacho al acercarse el buceador. Frente a Vera, Almería.

DIEGO MORENO LAMPREAVE