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LOS PINNÍPEDOS

Reino: Animal; Filo Chordata; Subfilo: Vertebrata; Superclase: Gnathostomata; Superclase: Tetrapoda; Clase: Mammalia; Subclase: Theria

Orden CARNIVORA

Los pinnípedos (orden Pinnipedia) comprenden a las focas, morsas, elefantes marinos, leones marinos, etc.

- Familia Phocidae: sin pabellón auditivo; extremidades posteriores dirigidas hacia atrás y no funcionales en el desplazamiento terrestre. Focas y elefantes marinos

- Fam Otariidae: con pabellón auditivo; extremidades posteriores dirigidas hacia adelante (funcionales en el desplazamiento terrestre). Leones y osos marinos

- Fam Odobenidae: sin pabellón auditivo; extremidades posteriores dirigidas hacia adelante (funcionales en el desplazamiento terrestre); piel rugosa; con largos colmillos. Morsas.

Todos ellos son animales muy bien adaptados al medio marino con formas hidrodinámicas que les permiten nadar con gran agilidad y velocidad. Sin embargo todavía tienen que salir a tierra para reproducirse.

En total hay 18 géneros y 34 especies (1 extinta recientemente Neomonachus tropicalis ) y todas son marinas excepto la foca del lago Baikal.

Las adaptaciones para la vida en el mar les han proporcionado un cuerpo hidrodinámico con patas que se han transformado en aletas, al alargarse y aplanarse los huesos de las manos y dedos. El aislamiento lo consiguen gracias a una gruesa capa de grasa, que además les proporciona flotabilidad, junto a formas de gran tamaño que disminuyen la relación superficie/volumen, aparte algunos poseen una cobertura de pelos muy densa. La visión está adaptada al medio acuático con una retina que posee un gran número de bastones. El exceso de calor en tierra debido al aislamiento lo eliminan gracias a que pueden regular la circulación periférica, especialmente en las aletas.

Son excelentes buceadores (se ha comprobado el descenso de un elefante marino a - 592 m). El buceo a cierta profundidad puede provocar graves daños a los mamíferos por narcosis de nitrógeno, pérdida de conciencia, hipoxia extrema, síndrome de descompresión, etc. Para evitar esto, a unos 50 m de profundidad se produce el colapso pulmonar, el aire residual es desplazado a las vías aéreas de forma que se evita el intercambio de nitrógeno y, como consecuencia, los accidentes de descompresión. Esto lo consiguen gracias a que la caja torácica es muy distensible, el esternón es reducido, no tienen clavícula y el diafragma es oblicuo. Además los pulmones son poco voluminosos en relación al volumen del animal y que antes de sumergirse expulsan el aire.

El reducido volumen pulmonar es compensado por la gran cantidad de hemoglobina en la sangre y de mioglobina en los músculos. También contribuye que reducen sus necesidades de oxígeno limitando la circulación sanguínea a los órganos vitales y que disminuyen el ritmo cardiaco (de 60-80 latidos en superficie a 4 en algunos momentos del buceo). En casos extremos recurren al metabolismo anaeróbico, aunque precisan una recuperación posterior al buceo.

Son depredares y se alimentan de: peces, moluscos, crustáceos, calamares, aves (pingüinos) o incluso crías de otras focas; algunas consumen plancton. Gracias a la grasa almacenada pueden soportar largos períodos de ayuno en la estación reproductora. Como enemigos naturales se encuentran las orcas, los grandes tiburones, los osos polares y el leopardo marino.

En el Mediterráneo vive sólo una especie, la foca monje (Monachus monachus) aunque en nuestro litoral, excepcionalmente se han realizado observaciones de ejemplares juveniles de foca común (Phoca vitulina).

Ejemplar juvenil de foca común Phoca vitulina observado en el Puerto de Marina del Este

La foca monje tiene un tamaño máximo de hasta 3 m y un peso que puede llegar a los 300 kg. Vive en zonas rocosas y cría en cuevas, aunque en tiempos ocupaban las playas. Los cachorros, normalmente uno por parto, nacen a los once meses. En la antigüedad se distribuía por todo el Mediterráneo, el norte de África, Cabo Verde, Madeira y Canarias, pero actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción (UICN). El último ejemplar en aguas españolas se llamaba "Peluso" y vivió en las islas Chafarinas.